jueves, 7 de marzo de 2013

DE CÓMO LOS ALUMNOS MANIPULAN AL EQUIPO DIRECTIVO DEL IES GRAN CAPITÁN DE MADRID

Cada vez más, en los Institutos de Educación Secundaria, los alumnos se están haciendo los dueños de los equipos directivos y del funcionamiento de los centros, y posiblemente sea "por el miedo a las denuncias que están poniendo los padres contra el profesorado".

Yo diría que los equipos son pro-institucionales y contra-profesores de MareaVerde.

Un ejemplo podría ser el IES de Madrid Gran Capitán, un instituto con unas instalaciones cuestionables pero diferenciado como "Instituto de Innovación Tecnológica" y que destaca porque en pruebas de la Comunidad a los alumnos, los resultados académicos están significativamente por encima de la media de los restantes institutos.

Y en el IES Gran Capitán de Madrid se puede comprobar como los alumnos -adolescentes-  manipulan una y otra vez al Equipo Directivo. ¿Cómo puede ser que unos alumnos quinceañeros manejen a adultos?. La respuesta es sencilla: para un/a Jefe de Estudios es más fácil ir contra uno, el profesor, que contra treinta, los alumnos de una clase. Para este/a Jefe de Estudios un alumno tiene el 100% de credibilidad y se olvida que son chavales en proceso de formación y lo que les están enseñando es como manejar a los adultos sin pestañear. Un aprendizaje interesante, sin duda.

A pesar que un profesor es una "autoridad pública", los alumnos son capaces de mover los hilos para hacer bailar al equipo directivo una y otra vez a su favor. Lo pasan en grande, seguro. Una jefatura de estudios capaz de dar por veraces "afirmaciones de los profesores"  que los propios profesores implicados desconocen y que los alumnos han urdido con objeto de conseguir sus fines.

La pregunta de siempre ¿qué nos distancia del sistema eductivo de Finlandia? No tengo ni idea.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lo mismo pasa en el IES Las Musas. Jefatura baila al son que le tocan los alumnos de bachillerato y como compiten con los institutos concertados de alrededor aplican la máxima "el cliente siempre tiene razón" aunque el cliente en este caso sea un grupo de alumnos que no aparecen ni por clase han llegado a obligar a un departamento a repetir exámenes de evaluación porque no les gustaban los resultados.